Siempre resulta complicado saber con qué nos van a sorprender los fabricantes en los nuevos smartphones que se presentarán durante 2020.

Este no parece que vaya a ser un año en el que los esfuerzos de las marcas vayan a dirigirse a grandes innovaciones que cambien el rumbo de la fotografía móvil, sino que parece que la tendencia será afianzar las tecnologías que actualmente hay sobre la mesa.

En este sentido veremos cómo los fabricantes se las ingenian para lograr controlar mejor la luz con sistemas basados en el agrupamiento de pixeles (Pixel Binning) y cómo se combinan distintas configuraciones de focales en las lentes hasta encontrar la fórmula mágica que conquiste a los usuarios.

Índice de contenidos

  • 2ª revolución de los sensores: Más megapíxeles, pero no para lo que piensas
  • Apuesta por la versatilidad en las lentes
  • La apertura y calidad de las lentes
  • Inteligencia artificial para controlarlo todo en fotografía computerizada
  • Cámaras estabilizadas, pero no solo para vídeo

2ª revolución de los sensores: Más megapíxeles, pero no para lo que piensas

Hubo un tiempo en el que las marcas medían el poderío fotográfico de sus móviles por el número de megapíxeles de sus cámaras. Esta absurda batalla terminó en el momento en el que los usuarios se dieron cuenta de que no es tan importante el número de megapíxeles como su eficiencia.

Cualquiera que haya estado atento a los últimos lanzamientos se habrá dado cuenta de que los nuevos modelos anuncian a bombo y platillo cámaras con sensores de 48 megapíxeles, 64 megapíxeles e incluso 108 megapíxeles. ¿Significa esto que los fabricantes han vuelto a las andadas?

Lo cierto es que en este caso el aumento en el número de píxeles viene justificado por dos factores: el primero viene condicionado por un aumento del tamaño de los sensores y el segundo por la capacidad de gestionar el software para agrupar píxeles.

El tamaño del sensor es importante ya que, una mayor superficie permitirá mejorar la capacidad de captación de la luz que uno más pequeño. Una mayor superficie también implica una mayor densidad de píxeles.

Esta mayor densidad de píxeles no está destinada a aumentar el tamaño de las fotos como sucedía hace algunos años, sino que permite agruparlos de 4 en 4 mediante una técnica llamada Píxel Binning.

Esta técnica agrupa los píxeles anexos de 4 en 4 creando un súper píxel más grande, lo cual amplía su capacidad de captación de luz. Al agrupar sus píxeles, las fotos que genera una cámara de 40 megapíxeles son equivalentes a una de 10 megapíxeles, la de una de 64 megapíxeles es equivalente a 16 megapíxeles, pero mostrando una mejor calidad ya que esos píxeles logran captar la luz con mayor precisión.